Querida comunidad educativa
Con el corazón lleno de gratitud y la alegría de quien ve florecer la siembra tras un tiempo de arduo cuidado, quiero compartir con ustedes una noticia que nos llena de esperanza: nuestro colegio ha sido reconocido este año con la Excelencia Académica por el Ministerio de Educación.
Este hito, que recuperamos con inmenso orgullo, se suma a una mejora sostenida en nuestros resultados SIMCE 2024 – 2025, donde hemos logrado un crecimiento histórico: en II° medio, por ejemplo, ascendimos 20 puntos en Lectura y 28 en Matemática respecto a la medición anterior.
Más que cifras, estos resultados representan historias de superación. Son el reflejo de una comunidad que ha decidido creer que la calidad educativa es, ante todo, un acto de amor y justicia social para nuestras estudiantes.
¿Cómo lo hemos logrado?
Este avance no ha sido fruto del azar, sino de un itinerario sistemático que hoy ponemos a disposición de su reflexión:
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Liderazgo y Renovación: Bajo la guía de nuestra Unidad Técnico Pedagógica, liderada por Christopher Vicencio, hemos transitado de la intuición a la gestión basada en evidencias, analizando cada resultado para tomar decisiones pedagógicas valientes y oportunas.
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Cultura del Esfuerzo: Implementamos estrategias de acompañamiento constante —mini ensayos, planes de reforzamiento y preuniversitario— que no solo mejoraron el conocimiento, sino que fortalecieron en las estudiantes el sentido de pertenencia y la valoración de su propio potencial.
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Comunidad en Oración y Acción: Como celebramos recientemente en nuestro Patio San José, este logro es un tejido colectivo. Desde los asistentes de la educación hasta el cuerpo docente; todos son responsables de este clima de aprendizaje que hoy da frutos visibles.
Una invitación a la esperanza
Recuperar la Excelencia Académica nos confirma que es posible elevar los estándares académicos sin perder nuestra identidad inclusiva y carismática. Este reconocimiento nos entrega nuevos recursos, pero sobre todo nos regala la certeza de que estamos en el camino correcto.
Comparto esto con ustedes para dar testimonio de que la excelencia es nuestra forma de honrar la misión de las Hermanas de la Providencia que se nos ha confiado. Que estos frutos de las obras sean un mensaje de ánimo: con trabajo sistemático, reflexión pedagógica y, por sobre todo, fe en nuestras estudiantes, los logros siempre llegan.
Fraternalmente,
María Cecilia Martínez Salas
Directora



