Estimados padres, madres y apoderados:
Les escribimos con el corazón abierto, movidos por el profundo amor que todos sentimos por nuestras hijas e hijos. Hoy nos enfrentamos a una realidad compleja y desafiante: la presencia del alcohol y las drogas en los entornos donde nuestros jóvenes crecen. Sabemos que, como familias, nuestro mayor deseo es ver que cumplan sus sueños, sanas, plenas y seguras.
Sin embargo, el amor por sí solo no basta; necesitamos acción. La prevención no es una charla aislada, sino una construcción diaria basada en la confianza y el ejemplo. Por ello, los invitamos de manera urgente y sentida a tomar medidas concretas en el hogar:
- Diálogos de escucha activa: Generen espacios donde puedan hablar de sus miedos y curiosidades sin sentirse juzgad@s.
- Establezca límites con amor: Los límites claros no son falta de libertad, son una forma de cuidado que les da seguridad.
- Sean el primer referente: Nuestras conductas frente al alcohol y otras sustancias son el espejo en el que ellos se miran.
- Involúcrese en su mundo: Conozcan a sus amigos, sepan dónde están y qué les preocupa.
No esperemos a que el problema golpee nuestra puerta. Prevengamos hoy, desde la mesa del comedor, desde el abrazo cotidiano y desde la presencia activa.
En el marco de esta campaña, les enviaremos información importante por este medio y en publicaciones por nuestras redes sociales oficiales, para que puedan leer en familia y actuar en consecuencia para prevenir consumos de estupefacientes, ya que el futuro de nuestros hijos es la tarea más importante que tenemos en nuestras manos.
“Amor, diálogo y límites claros en el hogar son las mejores vacunas contra el consumo de drogas y alcohol.”
Orientadora Paola Araya
Colegio La Providencia de Ovalle.



