En las vísperas del Día del Profesor, el pasado jueves 15 de octubre nuestro colegio se vistió de fiesta para celebrar una jornada muy especial: el Día de la Educación. Fiel a su espíritu integrador, la institución quiso extender esta conmemoración no solo al cuerpo docente, sino también a los asistentes de la educación, reconociendo el valor fundamental que cada integrante tiene en el día a día del establecimiento.
La cita tuvo lugar en el techado del colegio, donde se congregó toda la comunidad escolar en un ambiente de alegría y camaradería. Con seguridad y entusiasmo, las estudiantes Soulyn Sasso, del 1°A, y Alexandra Pizarro, del 2°B, tomaron los micrófonos para dar la bienvenida oficial y dar el puntapié inicial a las actividades preparadas especialmente para la ocasión.
El inicio formal estuvo a cargo de la directora, María Cecilia Martínez Salas, quien dirigió unas profundas palabras de gratitud a todos quienes hacen posible el proyecto educativo. Durante su intervención, la Directora remarcó que la educación es una obra comunitaria donde cada persona cumple un rol insustituible en el crecimiento personal y profesional de las alumnas. Asimismo, recordó con orgullo los 120 años de historia del colegio, más de un siglo formando y aportando profesionales técnicos de excelencia tanto para la comuna de Ovalle como para el país.
Frente al equipo directivo, el equipo de gestión, las Hermanas de la Providencia, docentes y asistentes de la educación, las estudiantes rindieron un sentido homenaje cargado de afecto. A través de distintas expresiones, dieron su gratitud por la paciencia, la dedicación y la confianza con que son guiadas a diario para descubrir quiénes desean llegar a ser, siempre bajo el sello Providencia que inspira a educar con respeto, cercanía y esperanza.
El escenario cobró vida con un despliegue de talento artístico que emocionó a los presentes. La banda del colegio inauguró la serie de presentaciones interpretando tres canciones, entre las que destacó el tema “A la Providencia”, escrito por la estudiante Yuliana Toledo. Minutos más tarde, la misma estudiante del 4°F tomó su guitarra para ofrecer en solitario dos canciones que dejaron en evidencia su pasión por la música.
A medida que avanzaba la ceremonia, los docentes fueron invitados al escenario en grupos para recibir un obsequio simbólico de parte de las estudiantes, gesto que representó el cariño y la cercanía de la convivencia diaria. La música volvió a conmover al público con la hermosa voz de Martina Ledezma, del 2°A, quien interpretó un tema de Mon Laferte, mientras que la poesía se hizo presente con la estudiante Emilia Retamal, del 1°D, al recitar el emotivo poema “Gracias por acompañarnos”.
Un momento significativo de la jornada fue la proyección de un homenaje audiovisual organizado por Yadhira Nova, del 3°H. A través de imágenes llenas de recuerdos y afecto, las alumnas plasmaron el reconocimiento hacia quienes dedican su tiempo a enseñar y dejar huellas imborrables en sus vidas.
Sin embargo, el instante más dinámico y esperado del acto llegó de la mano de un numeroso grupo de baile integrado por estudiantes de todos los niveles. Demostrando un gran trabajo en equipo y una energía contagiosa, las alumnas presentaron un entretenido mix bailable que no solo sorprendió a la audiencia, sino que hizo vibrar a todo el recinto en un auténtico ambiente de fiesta.
Una vez concluido el acto en el techado, la celebración se trasladó a un almuerzo de camaradería para todos los funcionarios. En un espacio relajado y festivo, amenizado por la música, la comunidad educativa compartió gratos momentos e intercambió nuevos obsequios preparados por el equipo directivo, el Centro de Padres y el Centro de Estudiantes, cerrando así una jornada inolvidable marcada por el compañerismo, la gratitud y el talento de sus estudiantes.



































